domingo, 30 de diciembre de 2007

Películas del 2007 (Recomendación)

Primera Toma presenta

Infidelidad, suspenso y horror para este nuevo año, siete películas que hay que ver

Por Socorro González

Este año fue largo y por tanto resulta un hecho bastante laborioso realizar una especie de compendio de las películas estrenadas durante estos doce meses; títulos buenos, malos, regulares, interesantes, asquerosos, maravillosos, simples, pero filmes al fin de cuentas, que nos mantuvieron al filo o hundidos en la butaca. Prefiero recomendarles siete títulos que estarán en las carteleras de las salas locales (facturados durante este 2007 que termina e incluso en el 2006, pero que por equis razones aun no vemos la hora de su estreno), muy seguramente en los tres primeros meses del nuevo año.
1. Carlos Reygadas es uno de los cineastas que prometen, en un futuro no muy lejano, la conformación de una obra sólida a nivel estético. Con apenas tres largometrajes, este mexicano ha sido reconocido a nivel mundial con numerosos premios y distinciones. Polémico (para un público asustadizo) aunque él no lo pretenda, su cine tiene un adeudo muy grande con artistas como Andrei Tarkovski, Igmar Bergman, Michelangello Antonioni o André Bresson, maestros que en Reygadas, aunque él no lo diga, han dejado una marcada huella estilística. Su más reciente filme, Stellet Licht (’07, Luz silenciosa en México), es el frío y a la vez conmovedor relato de una infidelidad, que, como la mayoría de éstas, está sazonada por la culpa, el dolor y la tragedia. Lo genial de esto es precisamente la destreza que el joven cineasta imprime en todo el filme. Como en su Batalla en el cielo (’05), Reygadas opta por un discurso lento, de planos largos y pausados; por un montaje al interior del encuadre que permite la percepción de ese universo animado por la monotonía y ambientado por la armonía de los sonidos naturales y el incansable tic-tac del reloj. Un bello y triste filme que esperamos pronto ver en nuestros teatros.
2. Los hermanos Coen regresan con No country for oldmen, protagonizada curiosamente por el español Javier Bardem. Geniales, cínicos, absurdos, virtuosos e inquietantes, Joel (dirección) y Ethan (guión) han sido los responsables de algunos de los más representativos filmes (desplazándose con maestría de la comedia al suspenso) de la cinematografía estadunidense contemporánea: Millers crossing (’90); Barton Fink (’91); Fargo (’96); The man who wasn’t there (’01). Abandonando casi por completo los gags, la terrible pareja regresa con este temible thriller muy en la línea de Simplemente sangre (1984, su ópera prima) o su tan elogiada y multipremiada Fargo, secuestro inesperado (1996); historias delirantes de trágicos y obscuros desenlaces. Esperemos tenerla pronto en nuestros cines.
3. Redacted (algo así como redactado) de Brian de Palma, es otro más de los filmes que se inscriben sin concesiones a una fila de títulos antibélicos y “antibushistas”. Nada nuevo para de Palma, quien ya había demostrado ser un duro crítico de la guerra y de los enfermizos procedimientos de los sistemas y ejércitos norteamericanos con Casualities of war (1989, con un muy detestable Sean Penn). Maestro en el suspenso y creador de memorables secuencias ¿quién no recuerda títulos como Dressed to kill (‘80); The untochables (‘87); Scarface (‘83); Raising Cain (‘92) o Femme fatalle (‘02)? O sus geniales inmersiones en el horror: Sisters (‘73); Carrie (‘76) o The fury (‘78). Pese a la demanda impuesta por el gobierno estadunidense, De Palma llega con su Redacted sin tapujos, arremetiendo contra aquellos que se encargan de filtrarnos la guerra (por demás está decir injusta) en el Oriente Medio.
4. Difícil que David Lynch y su Inland Empire aparezcan en nuestros teatros, a menos que de alguna muestra especial se trate. Son pocas las películas de este autor que recuerdo en una sala de cine local (corríjanme si me equivoco): Lost highway (‘97); The straight story (‘99) y Mulholland Dr. (’01). No hay que perder las esperanzas ya que curiosamente son sus tres últimos largometrajes los que se han exhibido. Si las primeras películas de Lynch son complejas (por no decir difíciles); actualmente este demente del celuloide se ha cerrado casi por completo en realidades oníricas donde todo parece no tener sentido ni conexión alguna que no sea la violencia que subyace en los textos. Sus últimos filmes se construyen como situaciones obscuras y mórbidas, de un delirio contenido e hipnotizante (como la misteriosa e inquietante primer parte de Lost highway, protagonizada por un afectado y adolorido Bill Pullman y una espectral y sensualísima Patricia Arquette). O los desconcertantes y absurdos encuentros y desencuentros de la sonorense Laura Harring (según el expediente Gándara) con Naomi Watts en Mullholland Dr., hasta terminar en uno de los más caldosos encuentros lésbicos que se han filmado en una película que abiertamente no se considera erótica ni mucho menos porno. Inland Empire (’06) no es la excepción; sino lo contrario, es el más críptico filme que Lynch ha hecho después de su tormentoso clásico Eraserhead (’77) y su primer trabajo en video digital. Un experimento atmosférico, una patada al intelecto de todos aquellos que pretendemos adentrarnos sin permiso en el lenguaje cinematográfico. Un relato pesadillesco de texturas y sensaciones para contar el proceso de degradación de su protagonista (una danteana y ultrajada Laura Dern), sin saberse a ciencia cierta qué momento es el real, cuál el fílmico (se hace una película en la historia) y cuál la pesadilla. Dura aproximadamente tres horas por si se animan.
5. David Cronenberg estrenó este 2007 su Eastern promises, un relato de suspenso, violento y estilizado (como todas sus películas), atrevido e interesante. Hay que reconocer que este canadiense de siniestras y enfermizas ideas ha construido una de las filmografías más insólitas y repulsivas en la cinematografía contemporánea. Sus filmes, que han tenido una notoria maduración intelectual y estética, siguen conservando su trasfondo insano y provocador. Su obra tiene una notoria división formal iniciada con The fly (’86), aquel angustiante filme donde el Dr. Brundle se transformaba en un repugnante bicho debido a un error científico ocasionado por él mismo. Sin embargo, sus títulos anteriores -Shivers(‘75); Rabid (‘77); The brood (‘79); o Scanners (‘81), por mencionar algunos; de factura independiente, tirándole a la serie B- son la génesis de una larga historia de violencia, mutaciones, horror, demencia, parásitos, sexo y otros bizarrismos que actualmente no termina. Sí, su cine quizá ya no sea una indagación tan visceral y orgánica, explícita y morbosa; más lo inquietante en sus propuestas se siente como ese dolor generado por una astilla en la cutícula de nuestro dedo medio.
7. Sweeney Todd, the demon barber of Fleet street es el título de la nueva entrega del terrible Tim Burton. Basada en el musical homónimo de Broadway escrito por Stephen Sodheim, esta cinta protagonizada por Jhonny Depp y Helena Bonham Carter, describe la sangrienta historia de una venganza, movida por el obscuro rencor de su protagonista quien fue encarcelado injustamente, perdiendo a su pequeña familia. Una vez más, Burton ha creado un filme de sorprendente factura visual y atmósferas enrarecidas. Con su habitual destreza e ingenio, el cineasta cierra este año con un terrorífico, gótico y fantástico “cuento navideño” que para nuestro infortunio estaremos viendo por allá por febrero del año que se avecina.

El panorama fílmico para estos meses será muy interesante; estos son solo siete títulos que anhelamos nos lleguen pronto (se me han escapado nombres como el de Clin Eastwood, Paul Leduc, Martin Scorsese, Luis Mandoki, Christopher Nolan, Julian Schnabell, Ang Lee, Tony Gilroy, Sarah Polley, Sean Penn, Juan Antonio Bayona, Sophie Marceau, Ben Affleck estrenándose como Director y muchos más); sino, tendremos que conformarnos con acudir al cine club más cercano y montarnos nuestro teatro en casa. Feliz año 2008.

*Socorro González es Coordinador del Cine Club Primera Toma A.C. desde 1996. socorro1977@gmail.com

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