martes, 9 de septiembre de 2008

El cine club como un acercamiento al séptimo arte

(Lectura realizada el jueves pasado en el Instituto Tecnológico de Puerto Peñasco, en compañía del escritor Guillermo Munro Palacio)
Por Socorro González Barajas, coordinador del cineclub Primera Toma, A.C.

Asomarnos por esa enorme ventana que suele ser el cine representa, para mí, una de las experiencias más sublimes y enriquecedoras en la vida. Los hermanos Lumiere nunca imaginaron que a más de cien años de su descubrimiento, el cine se convertiría en lo que hoy es, uno de los artes más bellos más que una indiscutible industria. Un mundo complejo, entretenido, reflexivo y demás adjetivos son los que podemos destacar de esta expresión artística tan gustada y buscada por todos. Como todas las artes, la cinematografía primero que nada llega a nosotros a través de los sentidos; en grave error estaría si pensara que primero se adentra en nosotros por la puerta del raciocinio. Considero que, y así lo han pensado y piensan muchos realizadores, que esta manifestación primero se siente y después se razona. Sin embargo, mucha es la historia, muchas las películas y los directores que han contribuido a la generalización de la idea de que el cine debe de analizarse y pensarse, de no ser así, no existiría su trascendencia en la historia de la humanidad. Al acercarnos al cine no lo debemos hacer con miedo o recelo, sino todo lo contrario; debemos de hacerlo con el entusiasmo y la curiosidad con que nos acercamos a otras cosas de la vida, ya que este se presenta ante nuestros ojos como un hermosos abanico de posibilidades, que aparte de entretenernos y hacernos pasar buenos ratos, nos brinda la oportunidad de la reflexión, el razonamiento y la crítica de todas aquellas historias, personajes, temas o circunstancias de la vida, que en algunas ocasiones nos resulten por demás conocidas. El cine nos habla de nosotros, de nuestra vida entre temas sociales, amorosos, políticos; nos desmenuza cuadro por cuadro los tres grandes temas de nuestro mundo: la vida, el amor y la muerte, aquellos tres temas que García Márquez nos reveló alguna vez como los tres grandes aspectos de los que siempre estamos hablando; las tres prioridades del ser humano y su curso de vida. Recordando un poco, diremos que el cine nació en 1895, en Francia; es el arte más joven en comparación con las otras artes, que son milenarias. El séptimo arte, término que se le dio en los años sesentas surge muy cercano a la disciplina de la fotografía. Este maravilloso invento llega casi inmediatamente a México, a principios de 1900; el Porfiriato lo trae con la finalidad de que se registren todos aquellos eventos presidenciales en los que el protagonista era Porfirio Díaz. El cine surge y llega a México como el cronista de la vida diaria en nuestro país a principios del siglo XX.
Un cine club es un símbolo de rebeldía y puede decirse que tiene como finalidad primordial el acercamiento al cine en una especie de análisis, desde muy diversos aspectos ideológicos. Este concepto se ideó en Francia en 1920, por los cineastas Louis Delluc y Ricciotto Canudo, en donde originalmente se estudiaba el sentido psicológico de los movimientos de cámara, dejando a la deriva otros aspectos del cine que con el paso del tiempo se asumirían como más importantes. Durante la década de los treinta y cuarentas, la idea de este tipo de agrupaciones fue evolucionando hasta convertirse en grupos de cinéfilos o aficionados al cine, que se reunían para debatir en torno a determinadas películas; el objetivo primordial de estas reuniones era (y es) la apreciación de filmes y obras que no circulaban en los teatros y en las salas de cine. En México, el primer cine club data del año 1931, denominado el Cine Club Mexicano, como filial de la Film Society de Londres, Inglaterra. En los años cincuenta y sesentas surge el primer cineclub en el Estado de Sonora, en la ciudad de Hermosillo, al interior de la Universidad de Sonora. En Puerto Peñasco es innegable la necesidad de espacios para la apreciación cinematográfica; desafortunadamente, tenemos que estar atenidos a la distribución del cine en video, debido a la desaparición de las salas de cine que algún día existieron. La formación de cineclubes en nuestra localidad es algo necesario y obligatorio, como parte de la educación que como seres humanos merecemos tener (aprovecho este momento para felicitarlos por su interés y constancia en este proyecto del ITPP, que tengo entendido, tiene más de un año con sus actividades).
La idea principal que da vida a todo cineclub es el someter a un proceso de análisis las obras fílmicas; el tratar de acercarse desde muy diversos aspectos y perspectivas a ese fenómeno que se desarrolla ante nuestros ojos. Es la labor de todo cine club el procurar buscar y exhibir todos aquellos filmes de difícil acceso pese a su poca distribución, derivada por una diversidad de circunstancias (como sus temáticas, su ideología, forma o estilo, entre otros elementos). Promover todas aquellas propuestas fílmicas que muy difícilmente llegarán a nuestros cines actuales, cuando la cinematografía norteamericana se apodera de las salas, como única oferta. La obligación y deber de un cine club es reunirse para la planificación del trabajo: que va desde la programación de los ciclos, la elaboración de los programas de mano y la organización de las charlas de introducción y conclusión, así como la moderación de la discusión después de cada proyección. En un cineclub no tiene nada que ver los estrenos con las películas clásicas. Lo importante es organizar ciclos donde se tomen en cuenta géneros, directores, temáticas o tendencias estéticas como base del diálogo reflexivo. Otro punto que debe tomarse en cuenta en las sesiones es la indiscutible condición del cine como obra de arte, con categorías y niveles; es muy importante aprender a respetar los productos cinematográficos, independientemente de su calidad; asimilar todo desde un punto de vista crítico positivo, para el momento del análisis de las imágenes en movimiento. Respecto a la cuestión de los géneros, un aspecto que ayuda mucho en la interpretación y asimilación del cine, les diré lo siguiente. En este arte existen una diversidad de géneros que se definen en base a la forma y contenido de las películas, esencialmente. Los dos más grandes géneros en el cine son el documental (el que dio vida al cine con los hnos. Lumiere y “La llegada del tren”, aquella fantástica proyección que dio vida este gran acontecimiento que es el cine) y la ficción. Este último a su vez se desglosa en una diversidad de géneros de los cuales los más destacables son el melodrama, la comedia, el suspenso, el horror, el épico, el histórico, la ciencia ficción o el cine negro, todos estos géneros definidos básicamente por las características espacio temporal, su ambientación, estilo narrativo y temático.
Otra forma de acercarse al cine es a través de sus autores o directores; analizando sus trayectorias y propuestas; en lo que se ha dado a conocer como cine de autor; aquel cine donde el director, por lo general también el guionista, se convierte en cierta manera en lo principal de la película, donde con plena libertad realiza todas sus inquietudes en las obras fílmicas.
La cuestión social, política e ideológica, donde el cine se ha llegado a considerar como una poderosa arma de irreverencia y rebeldía.

Mencionar algunos títulos: Garganta profunda, La última tentación de Cristo, Santa sangre, Calígula, filmes altamente recomendables y que todo miembro de un cineclub debe de apreciar.

NOTA: No olvidar nuestra historia como cineclub, Primera Toma, hablar de los logros: cursos, diplomados, festivales, acervo fílmico, etc.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Entrevistas para la REVISTA CRÓNICAS DE NUESTRA GENTE DE GUILLERMO MUNRO PALACIOS

Entrevista # 1
María Eugenia "Kena" Vázquez Grajeda.
05 de agosto de 2008.
En Condominios BELLA SIRENA.
Entrevista # 2
Sr. Rubén Encinas Peñúñuri.
7,8 y 11 de agosto de 2008.
En su oficina.
Entrevista #3
Sra. Adelaida Duarte Gutiérrez, viuda de Peralta. Domingo, 10 de agosto de 2008
En su hogar ubicado en la calle
Francisco León de la Barra s/n entre Iturbide y Galeana Colonia Centro Sur
Entrevista #4
Sr. Antonio Hernández Mosqueda.
Miércoles, 13 de agosto de 2008.
En su hogar en la Colonia López Portillo.
Entrevista #5
Miriam Velázquez Bay, ‘Mita’.
En su casa ubicada en la Calle Sinaloa, cerca de las villas.
Entrevista #6
Lic. Lorenzo Arvizu Millán.
Martes, 18 de agosto de 2008.
En su hogar, a un lado de Zuquin Cakes
Entrevista #7
Lic. María Azucena Mazón Gamboa.
Viernes, 22 de agosto de 2008.
En su hogar por la Calle Nuevo Léon
Entrevista #8
Sra. María Delia Nuñez Bernal, Directora del periódico "De Deveras"
Entrevista #9
Armando Noriega, Músico Profesional
Entrevista #10
Fernando García Chávez, Campeón Fisiconstructivista
Entrevista #11
Sr. Javier García Barbosa, Dueño del Restaurante "La Casa del Capitán"
Entrevista #12
Lic. Jesús Armando Ramírez Islas, Notario Público 29
Entrevista #13
Sr. Jesús Guzmán López.
El jueves, 11 de septiembre de 2008.
En su casa, privada León de la Barra
Entrevista #14
Sr. Francisco Javier “Pico” Germán Carrillo,
El viernes, 07 de septiembre de 2008
En su casa ubicada por la calle Miguel Hidalgo y Blvd. Josefa Ortiz de Domínguez

Durmiendo con el enemigo, Lust, caution de Ang Lee

Lust, caution (… 2008) es el título del más reciente filme (del que tenemos noticias, más bien) del ahora polémico director taiwanés Ang Lee. El año pasado, Lee acaparó la crítica y los reflectores con su aclamada y premiada película Brockeback mountain (obviamente titulada Secreto en la montaña, …, 2007. Historia protagonizada por Jake Gyllenjal y el ahora ausente Heath Ledger), filme que narraba la conmovedora historia de dos “rudos” vaqueros que se enamoraban durante su trabajo en una montaña en E.E.U.U., llamada Brockeback, cuidando rebaños de ovejas. Sin embargo, Ang Lee fue bien recibido desde que se dio a conocer con su primera película, hasta llegar a la cinta El Tigre y el Dragón, filme que despejó posibles dudas en torno a la capacidad y poder creativo de este realizador. Con Lee sucede algo extraordinario, que no original ni único, es uno de los pocos cineastas conocidos que ha construido una sólida trayectoria fílmica mediante la exploración de los géneros fílmicos en cada una de sus películas (comparable con la del maestro Stanley Kubrick, sólo que éste filmó con menor frecuencia). Lo admirable en Lee es que cada una de sus obras son excelentes y geniales y lo consolidan como un auteur pese a su irregularidad genérica. Desde el Banquete de bodas (…); pasando por Sense and sensibility (…); The ice storm (…); o The Hulk (…); hasta esta su más reciente propuesta, un melodrama erótico (por muy simple que suene), titulado en nuestro país Lujuria y precaución. Este relato, basado en la historia corta Se, Jei, de Eileen Chang, se ubica en 1942, durante la ocupación japonesa en Shangái, cuando diversas células de jóvenes rebeldes pretendían liquidar a ciertos traidores a la soberanía China. Es el racconto donde la doncella aspirante a actriz Wong Chia Chi (Tan Wei) tendrá que interpretar el mejor papel de su vida, Mak Tai Tai, la dulce y vulnerable mujercita que seduce al frío y enigmático Sr. Yee (Tony Leung Chiu Wai), como parte de un ingenuo plan insurrecto destinado al fracaso. Mas todo esto queda como mero pretexto espaciotemporal y anecdótico para lo que, pausadamente, se convierte en una trama de encuentro y descubrimiento; de lúbrico deseo y sexo desmedido; una historia de amour fou cuyas bases son los límites que imponen los orgasmos de la pareja protagonista. Con Ang Lee las ideas parecen ser más sutiles y menos violentas, sin embargo su cinta remite a clásicos como Last tango in Paris (Bernardo Bertollucci…); Le empire de sens (Nagisa Oshima…) e incluso L’amant (Jean-Jaques Annaud…) obras cuya esencia es el sexo, donde el amor viene después o nunca llega. La sustancia es el reconocimiento de los cuerpos mediante los olores y líquidos propios del acto; el sudor y el dolor que implica la rigidez de la penetración y las complejas formas que adquieren los cuerpos, redimensionados por la sensible y explícita (pero no menos bella e intensa) cámara del mexicano Rodrigo Prieto (el mismo responsable de los apacibles y hermosos paisajes, cómplices del idilio en Brockeback mountain). Lust, caution es una pieza de poderosos momentos, como el delirante ajusticiamiento ¿o asesinato? colectivo del traidor Tsao, escena cuya acción transpira una angustiante torpeza y horror desesperado. El primer y torpe encuentro de los amantes, Tai Tai y Yee; o el tardío beso de Huang a Chia Chi, que ofende más que alagar. Demás está mencionar las maravillosas escenas de cama, cuya poesía inquieta hasta al más mojigato. Lejos de su húmedo lecho, los amantes se verán inmersos en una conmovedora reflexión en torno a la traición y la venganza. Personajes involucrados en una débil lucha entre los más sedientos sentimientos de justicia y el inevitable nacimiento del cariño y el afecto, como dolorosa condena redentora e inesperada. Sin concesiones ni atisbos de final feliz, Lee concluye tajantemente en la construcción de una historia que sabe a tristeza y dolor; al amargo desencanto de unos jóvenes creyentes, finamente utilizados, cuya lucha se perdió como la de tantos, pese a los esfuerzos exigidos por un nacionalismo radical, pero momentáneamente sometido.

Apuntes sobre la desnudez de solitarios cuerpos femeninos


¿Quién recuerda un filme titulado Amor a la vuelta de la esquina…? Zipeando en el televisor, una madrugada después de escribir un poco, encontré de nuevo esta película realizada en el trágico 1985. Me llené de regocijo, no lo niego, pues muchos años habían transcurrido desde que vi una copia, en muy mal estado, de esta joya del cine mexicano contemporáneo, facturada en esa época cuando el cine nacional resurgió de las cenizas, cual ave fénix; años en que nuestras películas se distribuyeron bajo la optimista leyenda de “Cine mexicano, la nueva era”; días felices aquellos en que todavía las entregas de los premios Ariel a la cinematografía mexicana se televisaban. El filme fue hecho por Alberto Cortés, realizador mexicano un tanto irregular (en el género de la ficción) que se inició en el cortometraje documental de temática social en los años setentas (género en el que todavía continúa) y que ha consolidado más una carrera como director de telenovelas para Televisa. Desafortunadamente, Cortés sólo nos ha legado tres largometrajes de ficción, la ya mencionada, Ciudad de ciegos (México, 1991) y Violeta (México/Cuba, 1997), las tres, buenas cintas que muy difícilmente se pueden encontrar una madrugada en la televisión por cable o circulando en los videos… y del D.F., solamente. ¿Qué fue Amor a la vuelta de la esquina? en primer lugar era una cinta protagonizada por Gabriela Roel (que por cierto aún anda por ahí en la serie Capadocia) en sus mejores tiempos, muy joven y muy hermosa, y Alonso Echánove, gran actor, quien años después desapareció de los platós de celuloide a causa de su adicción a las drogas. Esta era una historia de amor casi imposible entre una prostituta y un ladrón, consumado sólo por unos días y truncado por muchos meses y años por las circunstancias de la vida. La crónica de un enamoramiento inmediato, reforzado por una intensa atracción sexual que ambos consumaban cada que había oportunidad, en el coche, en el cuarto de un hotel de paso, en la playa, en un sauna… Desafortunadamente, la pareja se vería separada al caer él en la cárcel, a causa de su inclinación por el hurto de lo ajeno. Cortés iniciaba entonces una contemplativa reflexión en torno a la soledad de una mujer enamorada que veía pasar los días, extraviada en una ciudad donde no había más alternativa que fornicar con extraños; atender a un hirsuto y desencantado cliente enamorado (Juan Carlos Colombo); dar un paseo trivial de jovencitas traviesas con su amiga de talón Marta y emborracharse con tequila, sentada un día entero (mirando pasar el tiempo mediante ingeniosas elipsis) en su cantina preferida. Reflexión pausada al extremo de lo soporífero y desesperante (esa era la intención), donde la indiscreta cámara de Guillermo Navarro brindaba al espectador, a detalle, la oportunidad de deleitarse con la cándida belleza de Roel, en un lento viaje hacia la intimidad más desnuda de una mujer que esperaba, siempre esperaba; “encuerada” y “borracha” la mayor parte del tiempo, en su largo viaje urbano de reconocimiento. Mujer movida siempre por un deseo inexpresable e indecible; perdida en el espectral escenario expresionista de la habitación de un hotel que nunca vemos, que sólo conocemos por ese cuarto carente de paredes, fondeado en negro como si de un teatro de marionetas para niños se tratara. Mujer de anhelante mirada que sólo le quedó el empezar a robar para escapar de ese lapso rutinario y emprender un disparatado viaje a Acapulco como si de una búsqueda se tratara. Con guión de José Agustín, Albertine Sarrazín y el propio Cortés, Amor a la vuelta de la esquina fue todo un suceso fílmico en nuestro país (la película tuvo varias nominaciones al premio Ariel, llevándose el de Ópera Prima y Mejor Actriz a Roel), debido a la sensibilidad que transmitía, a esa suave y dulce poesía erótica que fue el ver a su protagonista desnuda y ausente, metáfora de un paraíso compactado en su anatomía mesurada y sutil (ya no era la sexual, voluptuosa e inquietante belleza de Isela Vega, Sasha Montenegro o Angélica Chaín; sino más bien una femineidad a lo Meche Carreño o Alma Muriel), en espera del macho que le cimbró el corazón. La crítica reconoció a Cortés como a alguien que apostaba por un cine diferente, en medio de una cinematografía llena de ficheras y narcos (propuestas valiosas también, por su condición de auténticas); reconoció al autor de un cine desinhibido; de ritmo lento y contemplativo; de sutileza y teatralidad narrativas; de imágenes esencialmente poéticas, más allegado a los estilos europeos que a los mexicanos, éstos últimos mucho más fuertes y directos, pero no menos geniales (como sus contemporáneos Cazals, Ripstein o Hermosillo, todos en esa su vieja etapa).
Con Ciudad de ciegos (un título enigmático), Cortés llamó de nuevo la atención. Seis años habían transcurrido de su ópera prima y el cineasta retornaba con un filme orquestal (muy a lo Robert Altman), con muchos personajes y una diversidad de situaciones que giraban en torno a la convivencia erótica, sexual y amorosa, a través de distintas épocas, en un departamento perdido en un edificio de la Ciudad de México. Otra vez aquí, el tema principal era la mujer, burlada, enamorada, herida, ilusionada, abusada, seducida. Como si de un homenaje se tratara, Cortés regresó a su musa como el resumen erótico de su película (la primera secuencia del filme era Socorro, Roel aún más bella, caminando provocativamente, metida en un traje sastre que le ceñía maravillosamente el cuerpo, que bajo la tela vestía liguero y medias de seda, en una innegable referencia a una famosa foto de los años cuarenta, donde una mujer con cintura de avispa fue capturada por un fotógrafo del cual no recuerdo su nombre). Así iniciaba esta interesante reflexión (que en momentos peca de pretenciosa, sobre todo hacia el final, en aquel caótico videoclip musical protagonizado por algunas rockstar mexicanas de aquellos días, como Caifanes o Santa Sabina) sobre la mujer enfrentada al sexo y al amor; irónico desglose de vidas mediante las impecables y reconocibles elipsis espaciotemporales, sin cortes, de Guillermo Navarro (musicalmente acompañadas por José Elorza, quien recibió su nominación al Ariel) recurso que ya habíamos visto en Amor a la vuelta…, cuya cámara se desplaza coreográficamente a través de las paredes de este complejo departamental, que a media película recibe simbólicamente el embate de aquel sismo que minó a gran parte de la población de la ciudad, como conclusión a una de las historias más interesantes del filme, aquella en que la excelente Elpidia Carrillo maquillaba como “mujercita” a su esclavo amante, Enrique Rocha, en un perverso ritual pre “cachondo”, para posteriormente mirar a cámara con el rostro lleno de dolor y con música de fondo, “Aquí me quedo, aquí nací y aquí me muero, aquí nació mi sueño, aquí nacieron, el agua del arroyo y tú…” El filme, complejo en su narrativa, se desarrollaba entonces como un retablo o mosaico de historias protagonizadas por corazones femeninos, enamorados y muy erotizados; pero finalmente solitarios, como sus cuerpos desnudos frente al espejo, frente a la ventana, en la tina de baño, sobre la hamaca, la cama o cualquier rincón. Lo importante aquí era esa especie de reflexivo y duro homenaje a las féminas en distintas circunstancias de su intimidad.
Entre telenovelas y cortometrajes, Alberto Cortés viajó a Guantánamo, Cuba para realizar Violeta en el año de 1997, desgraciadamente no he podido localizar esta película por ningún lado, y me consuelo pensando en que debe de ser éste un trabajo interesante; sin traiciones, por su título evidentemente de sexo femenino; esperanzado en que Cortés continúe con su admirable estilo (a quien Reygadas debe algo, sólo que con señores como protagonistas), que lo siento un poco desperdiciado en las teleseries. Pero el trabajo es trabajo.

Algo de sus realizacxiones
Cortos documentales: 20 de marzo (’76); La marcha (’77); La institución del silencio (’77); Imágenes de Nicaragua (’89); entre otros.
Largometrajes: Amor a la vuelta de la esquina (’85); Ciudad de ciegos (’91); Violeta (’97)Telenovelas: Atrévete a olvidarme; Ramona (compartiendo créditos con Nicolás Echevarría); Morir dos veces; El día que me quieras; entre otras

lunes, 11 de agosto de 2008

Control

Primera Toma Presenta:


Anton Corbijn y su triste canción de amor


Por Socorro González

El conocido videoasta holandés Anton Corbijn presentó este año su película Control (coproducción entre G.B., E.E.U.U., Australia y Japón; 2007), un acercamiento a la vida de Ian Curtis, el enigmático vocalista del desaparecido grupo de rock inglés Joy Division. Curtis, cuya imagen actualmente representa una especie de espíritu romántico, de apariencia taciturna y obscura, sumido siempre en una hiriente depresión que le impuso el suicidio como triste final (a su veintitrés años de edad), se asume como tema de este delicado filme, cuya pausada narrativa logra momentos de nostálgico lirismo; nada extraño en su director, quien sin duda ha sido uno de los videografos más propositivos de las últimas cuatro décadas (a él se deben los pocos videos de Joy Division y algunos logros audiovisuales de Depeche Mode, U2, Metallica, Red Hot Chilli Peppers). Basada en el escrito autobiográfico de Deborah Curtis (Debbie, la mujer de Ian; en el filme interpretada por Samantha Morton), Touching from a distance, Control se suma a toda esa serie de filmes sobre famosas agrupaciones y polémicos cantantes de rock de un modo singular; alejándose de la pretenciosa mirada a lo Oliver Stone en The Doors; así como de la genial originalidad de Velvet Goldmine o I´m not there de Todd Haynes; o la soporífera visión de la víspera suicida de un hipotético Kurt Cobain en Last Days, de Gus Vant Sant. Corbijn, atendiendo la obra literaria y la amistad que lo unió a esta agrupación del Manchester en la Inglaterra de los años setentas, ha construido un convincente relato acerca de un hombre que poco a poco fue adentrándose en un mundo de tonalidades cada vez más grises; cuya vida se ensombreció de pronto al rechazar la responsabilidad que implicaba el tener una familia y descubrirse una figura siempre ausente y carente de amor hacia su enamorada mujer y recién nacida hija (“Ohhh… love will tear us apart, again…”, reza una de sus más bellas melodías). Un joven indescifrable cuya carrera en ascenso se contrapunteó con una inevitable caída a un infierno interior del que ni siquiera la música lo pudo salvar. Como era de esperarse, Corbijn no separa la obra melódica de Joy Division del relato; sino todo lo contrario, se aprovecha de ella evidenciando su condición de efecto, su característica circunstancial; dejando claro que la obscuramente agresiva poesía del cuarteto británico siempre fue la respuesta inevitable de Curtis a su permanente estado depresivo. Así, el filme se valdrá en ciertos momentos de diversas secuencias musicales como recurso narrativo, escenas que revelan el caos sentimental y amoroso de un Curtis (perfectamente interpretado por Sam Riley) cada vez más espectral y aletargado; ahora sí controlado por un temible remordimiento y un criminal sentimiento de culpa que brotaba cual castigo divino en los violentos ataques epilépticos que paulatinamente fueron minando su salud mental. Si a la cuestión musical le anexamos la limpieza visual que Corbijn portenta en esta obra, tenemos como resultado final una pieza fílmica moderada y sencilla (bastante recomendable, por cierto); sin que esto signifique pobreza narrativa. Pese a lo que esperábamos algunos admiradores del prolífico trabajo deAnton Corbijn en el videoclip, tan formalmente elaborado y de una riqueza que por momentos se antoja absurda de tan abstracta, el “estrenado” cineasta nos sorprende con una historia lineal sin excesos ni recovecos formales. La cámara fija su objetivo en Curtis y su proceso de Autosuggestión, en un blanco y negro que directamente remite a la Atmosphere en la que el protagonista poco a poco se hunde. Un joven que fue encerrándose cada vez más en su atormentado mundo a la par que su música se instalaba con rotundo éxito en la historia. Curtis, con su inevitable sex appeal para las jóvenes gruppies, erotizadas por la ronca voz de un cantante que fuera del escenario se convertía en un pálido fantasma cuyos pensamientos desembocaban en algún poema que se convertía en canción. Finalmente, el joven Ian no supo sobrellevar su triunfo como artista, del cual terminó renegando. Su fallido regreso al hogar paterno sólo le hizo reafirmar su soledad, que terminó una mañana al interior de su siempre humilde casa, abatido por el cansancio que deja la melancolía y la infinita tristeza.

Control
Dir.:Anton Corbijn.
Año: 2008.
Reparto: Sam Riley, Samantha Morton, Alexandra Maria Lara

Vestidas para matar


Vestidas para matar
Por Socorro González


No hace mucho concluyó la transmisión de la teleserie Mujeres asesinas, la versión mexicana de la conocida serie argentina (que en estos momentos está por la segunda temporada, todos los jueves por la noche en Unicable) que recrea trágicas historias de la vida real; hechos de la nota roja cuya base anecdótica son los homicidios perpetuados por mujeres despechadas, lastimadas, abusadas y demás dolorosos adjetivos. Sangrientos asesinatos cometidos por distintas féminas cegadas por la venganza que un buen día se deciden acabar con aquellos que les han jodido la existencia; pero que desafortunadamente terminan también muertas o en prisión. En el ambicioso “refrito” nacional, a cargo de MediaMates, del conocido productor mexicano Pedro Torres, pudimos presenciar un curioso trabajo cuyo principal atractivo se centró en la selección de un florido reparto que mezclaba a conocidas y buenas actrices de larga trayectoria (Isela Vega, María Rojo, Daniela Romo o Nailea Norvind, incluso); con otras que tuvieron su buena época en las telenovelas (como Verónica Castro, Leticia Calderón o Itatí Cantoral); y algunas más con las que de plano se cayó en el verdadero miscast (definitivamente Lucía Méndez, cuya colaboración seguramente tiene que ver con el aprecio que le tiene Torres, quien fue su pareja sentimental hace años, y la niña boba convertida en junkie con agujetas de color de rosa, Natalia Esperón). Lo que sí es innegable es el fuerte atractivo que generó la sangrienta y estilizada publicidad desplegada meses antes del estreno de la serie, por el canal TVC, donde se mostraba a las protagonistas mirando ingenuamente a cámara, en impecables vestiduras blancas, para segundos después apreciarlas haciendo lo contrario, mirando maliciosamente y con rencor, empapadas de rojo carmesí. Pese a su evidente mejor factura visual, la adaptación mexicana (cuya dirección se turnó entre Mafer Suárez y Carlos García Agraz) queda por mucho debajo de su original argentino en cuanto al tratamiento del drama; sin embargo, no se debe negar que fueron algunos los episodios que sí sobresalieron, definitivamente aquellos que mostraron cierta linealidad en su desarrollo y la creación de una atmósfera de angustia y desesperación en la historia.
Mujeres asesinas (al igual que El Pantera) vino a ser una buena opción en la televisión por cable; y lo será a partir del veinticinco de septiembre cuando su estreno por señal abierta, en canal 5 XHGC, se lleve a cabo. Una agradable, mórbida, interesante y diferente opción de entretenimiento en nuestra televisión mexicana, que para mala suerte de pocos nos mantiene saturados de telenovelas, que desfachatadamente se reciclan una y otra vez, como comida chatarra que a la gente encanta. Preferible ver a Lucía Méndez de Lucía Méndez prostituta por sesenta minutos, que a Adela Noriega en su eterno personaje de Quinceañera en el relato homoerótico musical de las siete de la tarde titulado Fuego en la sangre. Pero esto ya es elección de cada quien. ¿Por qué debemos ver a estas “mujeres al borde de un ataque de nervios”? Quizá porque sus historias vienen directamente de la realidad, según expresa la fuente literaria directa, escrita por Marisa Grinstein (adaptada en México por Carlos Pascual); son cercanas a nosotros, por muy duras que parezcan. Pueden funcionar como discurso liberador y catártico en aquellos núcleos donde existe el dolor y la injusticia humana; donde hay mujeres torturadas por los otros; donde no queda esperanza ni escapatoria. Tiene buenos tips para matar… nada nuevo sin embargo. Porque quizá tengamos preferencia por los temas escabrosos y sórdidos, por el humor negro (que es muy poco, casi nulo de hecho); o preferimos la ficción a los noticieros, que hablan de lo mismo sólo que de modo distinto. Porque es una opción diferente a las que estamos acostumbrados; es más “real” y verosímil que el escuchar hablar a Maite Perroni en su empeño por parecerse a Thalía en Cuidado con el Ángel. Son algunos los argumentos para ver esta serie, que mucho recuerda a Mujer, casos de la vida real, sólo que con más presupuesto e inventiva, con mucha violencia gore y palabrotas, y sin los mensajes de “esperanza” y resignación que emitía Silvia Pinal al final de cada episodio. En lo personal, diré que más que buscar concientizarnos y aleccionarnos, Mujeres asesinas viene a ser una especulación en torno al dolor y la venganza. Reflexión amoral llevada al límite de la identificación o el repudio hacia sus personajes, protagónicos o secundarios (algo perfectamente trabajado en la versión argentina). Experimento genérico que en ocasiones funciona y en otras no, debido a un elemento nuevo que se añadió a las trece historias con las que inició esta primera temporada en nuestro país: la presencia de una institución policiaca que hace su aparición en los momentos de mayor suspenso, para infortunio de las historias. El DIEM, instancia liderada por la teniente Sofía Capellán (interpretada excelentemente por Rosa María Bianchi), sin duda es el elemento que viene a entorpecer en repetidas ocasiones el desarrollo de los episodios, a tal grado que raya en el absurdo debido a la eficiencia y astucia que para resolver los crímenes se presenta; algo absolutamente falso en nuestro país. Es quizá el juego con los géneros lo más atractivo de esta versión mexicana (confieso que he visto sólo algunos de la original argentina, pero el tono melodramático predomina de una manera genial. La versión colombiana sí la desconozco por completo). Así tenemos los densos thrillers de Jéssica, tóxica, protagonizado por Alejandra Barros y Mónica, acorralada, una vuelta de tuerca interpretada por Irán Castillo; o el decadente film noir de la siempre excelente Daniela Romo en Cristina, rebelde; o el triste e hiriente drama de Cecilia Suárez titulado Ana, corrosiva; o el lúbrico y erótico episodio de Itatí Cantoral, Sandra, trepadora; la sórdida y ‘ripsteniana’ comedia negra de María Rojo Emilia, cocinera; el enfermizo y delirante horror generado por Isela Vega en Margarita, ponzoñosa; o el conmovedor melodrama de Medea moderna, Martha, asfixiante, protagonizado por Nailea Norvind. Estas son las historias que destaco de la polémica serie que ha dado mucho de qué hablar en algunos medios televisivos nacionales; desafortunadamente, los comentaristas sólo se han referido al desempeño de las actrices protagonistas (sin duda, todas estuvieron en forma), dejando de lado otros elementos (inclusive al resto del reparto que contó con buenos y reconocidos actores) que como oferta audiovisual (incluso fílmica) posee cada episodio. Elementos narrativos que a fin de cuentas vienen a darle su mayor valor como propuesta estética.

lunes, 9 de junio de 2008

El Pantera

www.elpantera.tv

Hoy, canal 5, 8 p.m. (Pto. Peñasco). Segunda Temporada de la Serie.

También en el mismo horario los lunes en el VH1 "Diario de una prostituta"

Festival Internacional del Nuevo Cine Latinamericano, La Habana 2008

Programadores del Festival visitarán México, Argentina, Chile y Venezuela
12.mayo.2008



Miembros de la Comisión de Selección el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, a celebrarse del 2 al 12 de diciembre de 2008, viajarán en junio y julio próximos a varias capitales del continente para visionar y seleccionar títulos de la más reciente producción cinematográfica del área. Los interesados en someter sus obras a la consideración de nuestros programadores durante la estancia de los mismos en dichos países deben contactar, antes de la fecha indicada en cada caso, a las instituciones nacionales que acogerán a los especialistas cubanos a fin de hacerles llegar los screeners y la información técnica correspondientes. En el caso de Brasil, los organizadores del Festival Cinesul se encargarán de recibir y tramitar el envío hacia La Habana de las copias de selección y la documentación remitidas por los cineastas brasileños.El calendario de visitas es el siguiente: País: MÉXICO (16-25 de junio)Programadores: Elvira Rosell / Alberto RamosInstitución / persona de contacto: Instituto Mexicano de Cinematografía – IMCINESra. Maru Garzón promint@imcine.gob.mx País: ARGENTINA (6-20 de julio)Programadores: Pedro Ortega / Alberto Ramos Institución / persona de contacto: Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales – INCAASandra LamponiTel: 54 11 4383 9091-Lima 319 PISO9 OF.904. País: CHILE (13-20 de julio)Programadores: Zita Morriña / Elvira Rosell Institución / persona de contacto: Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Dirección de Asuntos Culturales – MINREL, DIRACSra. Alejandra Cillero acillero@minrel.gov.clPaís: VENEZUELA (28 de julio-4 de agosto)Programadores: Pedro Ortega / Elvira RosellInstitución / persona de contacto: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía – CNACSra. Alizar Dhadah adahdah@cnac.gob.vePaís: BRASIL Institución / persona de contacto: Festival CinesulSr. Tito Ameijeiras tito.ameijeiras@gmail.comSr. Leonardo Gavina competitiva.cinesul@terra.com.br
Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano
www.habanafilmfestival.com** Visite, Visit** www.cubacine.cuwww.habanafilmfestival.com

viernes, 30 de mayo de 2008

viernes, 23 de mayo de 2008

Es una niña

El 16 de mayo nos confirmó el Dr. Javalera, por medio del ultrasonido que es niña el bebé que esperamos, su nombre es RUT EMMANUELLE y ya tiene cinco meses de gestación, mide más de 18 cm y se mueve mucho.
Canción:"Niña de agua" de Anabelén

Accidente de mi sobrino Pablo Alejandro López González

Ayer por la mañana se accidentó mi sobrino Pablo, hijo de mi hermana Irma y José Luis. Ocurrió por el Blvd. Bildósola, poco antes de llegar a la Casa de la Cultura en Hermosillo. Un patán lo arrolló con su carro, mi sobrino transitaba rumbo al trabajo en su bicileta. Ya todo está bajo control, después de varias operaciones en el rostro.

Colaborando en el Dirario Número Uno de Puerto Peñasco

sábado, 12 de abril de 2008

Los fabulosos cadillacs - Matador

En recuerdo del 10 de abril del 2002. Concierto en Hermosillo de LFC.

martes, 8 de abril de 2008

sábado, 5 de abril de 2008

2do. Festival Internacional de Cortometrajes Cine, Cultura y Vida


Segundo Festival Internacional de Cortometrajes Cine, Cultura y Vida que se llevará a cabo del 24 al 31 de mayo de 2008 en la Ciudad de Toluca, Estado de México.
Esta convocatoria esta dirigida a todos los estudiantes de cine, artes visuales, comunicación y carreras afines de universidades públicas y privadas así­ como a realizadores independientes, amateurs y profesionales de la República Mexicana y del extranjero.

jueves, 3 de abril de 2008

2do. FESTIVAL DE CINE AFRICANO-AFRICALA


El pasado jueves 27 de marzo AFRICALA dió comienzo a sus actividades con un cóctel de inauguración y de presentación de “El Corazón de las tinieblas”, instalación fotográfica, auditiva y sensitiva que pondrá el foco de atención en la injusta distribución de la energía que padece un continente en donde 500 millones de personas viven sin acceso a luz eléctrica. En esta novedosa exposición fotográfica estaremos completamente a obscuras y solo contaremos con una linterna para iluminar nuestro camino. Nuestros oídos serán nuestros ojos y nuestro instinto nos hará avanzar por la inmensidad de la noche, una noche en la que seremos nosotros mismos quienes decidamos que ver, que iluminar y sobre todo que reflexionar. “El Corazón de las tinieblas” pretende poner de manifiesto a través del arte, los problemas de vivir sin luz para estos millones de personas y la necesidad de búsquedas de soluciones sustentables para el desarrollo de un continente que espera ansiosamente brillar con luz propia.
Del 27 de marzo al 5 de mayoEntrada libreCentro Cultural de EspañaGuatemala 18 Centro HistóricoA una calle del zócalo capítalinoMetro: Zócalo y AllendeEstacionamiento en la calle de Tacuba y Donceles.

lunes, 31 de marzo de 2008